Espere que no t’importe que el pose. Escrius genial, com t’he dit.
El poema no és meu, espere que us agrade.
Hoy que me fui olvidé preguntarte
cómo vivir sin ti ahora que no existes
en la vida que te exigen.
¿Qué hacer si mis labios reclaman tus besos;
si en mis oídos sonidos no entran
a no ser que de tu boca vengan;
si mi olfato extraña
el aroma de tu cuerpo;
si mis manos, fundirse
en tu piel desean;
si mis ojos no te encuentran
y, desesperados, humedad crean;
si en mi cabeza, tu imagen aparece
de una manera tan perfecta
que mi corazón me pide que detenga;
si mi alma quiere abandonar este
cuerpo sin vida y no dejarlo que exista?
Dime qué debo hacer cuando
mis labios no quieran
besar una boca que no sea la tuya;
cuando mis oídos no quieran
escuchar otra voz que no sea la tuya;
cuando mi cuerpo me pida
no volver a respirar para
no notar la ausencia del aroma
que la vida le da;
cuando mis ojos quieran
quedar ciegos al saber que
no te verán y nunca más podrán brillar;
cuando mi cabeza se niegue a pensar,
pues tu imagen no quiere dejar;
cuando mi corazón suplique piedad
y me pida no hacerlo latir más.
El poema no és meu, espere que us agrade.
Hoy que me fui olvidé preguntarte
cómo vivir sin ti ahora que no existes
en la vida que te exigen.
¿Qué hacer si mis labios reclaman tus besos;
si en mis oídos sonidos no entran
a no ser que de tu boca vengan;
si mi olfato extraña
el aroma de tu cuerpo;
si mis manos, fundirse
en tu piel desean;
si mis ojos no te encuentran
y, desesperados, humedad crean;
si en mi cabeza, tu imagen aparece
de una manera tan perfecta
que mi corazón me pide que detenga;
si mi alma quiere abandonar este
cuerpo sin vida y no dejarlo que exista?
Dime qué debo hacer cuando
mis labios no quieran
besar una boca que no sea la tuya;
cuando mis oídos no quieran
escuchar otra voz que no sea la tuya;
cuando mi cuerpo me pida
no volver a respirar para
no notar la ausencia del aroma
que la vida le da;
cuando mis ojos quieran
quedar ciegos al saber que
no te verán y nunca más podrán brillar;
cuando mi cabeza se niegue a pensar,
pues tu imagen no quiere dejar;
cuando mi corazón suplique piedad
y me pida no hacerlo latir más.
0 comentaris:
Publica un comentari